• Un Padre amoroso escuchó mi clamorUn Padre amoroso escuchó mi clamor
    Joan se recupera de su adicción a los fármacos por prescripción por medio del poder de la Expiación y testifica que Dios nos escucha cuando pedimos ayuda.

  • El don del perdónEl don del perdón
    Después de experimentar dificultades durante años debido a la adicción a la pornografía de su esposo, Lorena sintió que el Espíritu le testificaba que ella y sus hijos debían apartarse de esa situación. Lorena se abrió paso hacia lo desconocido y sintió cómo el poder de la Expiación la fortaleció y la bendijo con la capacidad de perdonar.

  • Sanar juntasSanar juntas
    Samantha descubre que su hija es adicta a los fármacos por prescripción. Sanan juntas asistiendo a las reuniones del Programa para recuperarse de las adicciones y por medio de la expiación de Jesucristo.

  • Desde el interior del hombre hacia afueraDesde el interior del hombre hacia afuera
    Tras ocho años conservándose sobria, Dannielle recayó en una adicción a las drogas fuertes y a las malas decisiones. Ella necesitó ayuda de la ley, de las misioneras y aún más importante del Padre Celestial.

  • Un cambio en el corazónUn cambio en el corazón
    Todo en la vida de Heidi parecía derrumbarse por causa de sus adicciones. Pero una oración la ayudó a cambiar su rumbo, a experimentar milagros y a hallar esperanza y felicidad.

  • El Señor envía a Sus siervosEl Señor envía a Sus siervos
    Una sencilla nota de un maestro orientador ayudó a Robert a reunir el valor para orar sinceramente para recuperarse y buscar la senda de regreso al Evangelio.

  • De gran valorDe gran valor
    A pesar de que su adicción a las drogas casi acabó con su vida, ella no podía parar. Mas una sencilla oración en la prisión la ayudó a entender el gran valor que tiene por ser una hija amada de Dios.

  • Perdido, pero ha sido halladoPerdido, pero ha sido hallado
    El hijo de Diane estuvo perdido en el mundo de las drogas y el alcohol durante muchos años. El ejemplo de Diane enseñó a su hijo a confiar en el Salvador y, a su vez, ayudó a muchos de sus compañeros adictos a encontrar el mismo camino.

  • Limpia mis pecados y mis lágrimasLimpia mis pecados y mis lágrimas
    Ryan era adicto a las drogas, al alcohol y a la pornografía, y necesitaba ayuda desesperadamente. Encontró la sanación mediante el Programa para la recuperación de adicciones y sintió que el Salvador le limpió los pecados y las lágrimas.